- 16 de julio de 2026
El Impuesto sobre Sociedades afronta su última campaña antes de VeriFactu
La campaña del Impuesto sobre Sociedades ya está en marcha y, durante el mes de julio, la mayoría de las empresas deberán presentar el modelo 200 correspondiente al ejercicio anterior. Esta declaración sigue basándose en la información contable y fiscal generada a lo largo del año, sin que VeriFactu afecte todavía a esta campaña.
Sin embargo, esta será la última campaña del Impuesto sobre Sociedades antes de la entrada en vigor de VeriFactu. A partir del 1 de enero de 2027, las empresas sujetas a este impuesto deberán contar con sistemas de facturación adaptados a los nuevos requisitos de trazabilidad, integridad e inalterabilidad de los registros.

Una campaña todavía sin VeriFactu
El modelo 200 que se presenta este mes mantiene las reglas habituales. Las empresas deben revisar su contabilidad, conciliaciones, ajustes fiscales, bases imponibles, deducciones, pagos fraccionados y retenciones antes de presentar la autoliquidación.
VeriFactu no modifica esta campaña ni cambia la forma de declarar el Impuesto sobre Sociedades correspondiente al ejercicio anterior.
No obstante, el contexto sí ha cambiado. Esta campaña debe servir también para detectar debilidades en los sistemas de facturación y preparar la transición hacia el nuevo modelo de control fiscal digital.
Qué cambiará a partir de 2027
Con VeriFactu, las empresas deberán emitir sus facturas mediante sistemas adaptados, capaces de garantizar que los registros sean íntegros, accesibles, trazables e inalterables.
Esto reducirá el margen para modificar facturas sin dejar rastro y permitirá un mayor contraste entre la facturación generada durante el ejercicio y la información declarada posteriormente.
Hasta ahora, el Impuesto sobre Sociedades se liquida a partir de la información que la empresa incorpora al modelo 200. Con los nuevos sistemas de facturación, la Agencia Tributaria tendrá más capacidad para comparar ingresos, gastos y bases imponibles con los registros generados durante el año.
Impacto para pymes y asesorías
El cambio será especialmente relevante para pymes, autónomos societarios y empresas que todavía trabajan con procesos manuales, hojas de cálculo o programas poco integrados.
Las grandes empresas llevan más tiempo adaptadas a entornos de información fiscal más inmediatos, como el Suministro Inmediato de Información. Pero para buena parte del tejido empresarial, VeriFactu supondrá un salto operativo importante.
Para las asesorías, el reto no será solo presentar correctamente el modelo 200 este julio, sino empezar a revisar cómo facturan sus clientes, qué software utilizan, cómo se registran las operaciones y qué margen de adaptación existe antes de 2027.
Una oportunidad para revisar procesos
La campaña actual del Impuesto sobre Sociedades puede ser un buen momento para realizar una revisión más amplia.
Además de comprobar los datos fiscales del ejercicio, conviene analizar si la facturación está correctamente integrada con la contabilidad, si existen procesos manuales que puedan generar errores, si se conservan adecuadamente los justificantes y si el sistema actual permitirá cumplir con los requisitos de VeriFactu.
El cambio no afectará únicamente al momento de emitir una factura. También tendrá impacto en la forma de organizar la información fiscal que terminará reflejándose en el Impuesto sobre Sociedades.
Prepararse antes del cierre de 2026
Aunque VeriFactu no afecta a la campaña actual, su entrada en vigor marcará la próxima.
Por ello, empresas y asesorías no deberían esperar al último trimestre para revisar sistemas, proveedores tecnológicos y procedimientos internos. La adaptación requerirá tiempo, formación y coordinación entre facturación, administración, contabilidad y fiscalidad.
La campaña del Impuesto sobre Sociedades de este año es, por tanto, la última bajo el modelo actual. La próxima llegará con una exigencia mayor de trazabilidad y con una Administración tributaria mejor preparada para cruzar la facturación emitida con la información declarada.
Para empresas y despachos, el mensaje es claro: cumplir este julio es imprescindible, pero prepararse para 2027 ya no puede esperar.