Las pymes se adaptan mejor al control horario que las grandes empresas

El 77% ya lo han implantado frente al 62% de las grandes compañías. El 84% de trabajadores considera que no ha cambiado su jornada laboral.

Casi ocho de cada diez pymes se han adaptado a la nueva ley de control horario que obliga a las empresas a instalar medidas para registrar la entrada y salida de los trabajadores. Le siguen el 69 por ciento de las startups que ya lo han llevado y por último, las grandes empresas, siendo el 62 por ciento las compañías que se han adaptado. Sin embargo, el 84 por ciento de los trabajadores considera que no ha cambiado su jornada laboral, según la última Guía del Mercado Laboral 2020 de Hays.

Asimismo, el informe destaca las dificultades y facilidades para implantarlo. De esta forma, las pymes parecen tener mayor facilidad para ello -concretamente el 52 por ciento- frente al 46 por ciento de las grandes empresas. No obstante, las empresas destacan la legislación laboral es precisamente uno de los mayores frenos para la actividad (34 por ciento), una cifra que se ha incrementado respecto a la a la última Guía (25 por ciento). En cuanto a las horas extra, el 55 por ciento afirma hacer horas extras no remuneradas ni con posibilidad de recuperarlas.

Salarios

Otro de los datos que proporciona la Guía Hays es que el 63 por ciento de las compañías españolas prevé subir los sueldos a sus empleados en 2020, y la mitad de ellas a toda su plantilla sin importar el departamento. Por sectores, las compañías industriales registrarán un aumento de forma más generalizada, que se dará especialmente en producción/fabricación (78 por ciento), químico (65 por ciento) y automoción (65 por ciento).

Además, el 70 por ciento de las empresas españolas tiene previsto aumentar su plantilla el próximo año, pese a que son conscientes de que el año estará lleno de retos por la desconfianza en el mercado ante la posibilidad de entrar en recesión económica.

Por otro lado, la contraprestación económica sigue siendo el principal factor para los profesionales en activo a la hora de considerar un nuevo empleo, una cuestión que ha aumentado cinco puntos porcentuales desde el pasado año, hasta el 70 por ciento. También es clave en la motivación, ya que la mitad de los encuestados asegura que un aumento salarial es la solución a su falta de ilusión. Este dato es especialmente notable (77 por ciento) entre aquellos trabajadores que cobran menos de 18.000 euros brutos anuales.

No obstante, además del factor económico, obtener más reconocimento por parte de la empresa (39 por ciento), un ascenso (27 por ciento), mejores horarios (24 por ciento) y un cambio de proyecto (22 por ciento), son otros de los elementos más valorados. "El mercado laboral de 2020 seguirá al alza gracias a las contrataciones previstas, algo más que destacable en un momento en el que tanto las empresas como empleados miran con recelo a un futuro cercano", ha afirmado Christopher Dottie, managing director de Hays España.

El informe también ha constatado que el 44 por ciento de los españoles ha dejado su empleo alguna vez en su vida laboral sin tener tras opciones confirmadas. Unas malas condiciones laborales (32 por ciento) son la principal razón, seguidas de un mal ambiente laboral y del desacuerdo con la filosofía de la empresa (28 por ciento).

En cuanto a los desempleados, el 38 por ciento ha rechazado una oferta de trabajo en el último año, seis puntos porcentuales más que en 2019. El principal motivo (38 por ciento) ha sido la oferta de un salario la cual no se ajustaba a sus expectativas.

Conciliación

El 64 por ciento de las empresas ha introducido el horario flexible de entrada y salida como medida de conciliación. Otra de las medidas más aplicadas son la complementación del salario en caso de baja médica (33 por ciento), permisos retribuidos para temas personales (31 por ciento) y herramientas para trabajar desde casa (30 por ciento). Y es que, precisamente, el teletrabajo es una tendencia al alza, como demuestra el hecho de que descienda el porcentaje de empresas partidarias del trabajo presencial (57 por ciento en 2019 frente al 54 por ciento en 2020).

RSC

Por último, el informe destaca la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) como una asignatura pendiente. Aunque tanto empresas como empleados manifiestan que las políticas de RSC son importantes para la retención del talento (84 por ciento y 79 por ciento respectivamente), sigue habiendo cerca de un 10 por ciento de compañías y trabajadores que no le da importancia.

En cuanto a la puesta en marcha de campañas de sostenibilidad, teniendo en cuenta el impacto de foros como el COP25, sorprende que el 29 por ciento de las compañías no tenga previsto realizar ninguna acción de este tipo.

FUENTE: EL ECONOMISTA