¿Puede y debe una Pyme incorporar la Responsabilidad Social Corporativa?

Las Pymes, pequeñas y medianas empresas, cumplen un importante papel en la economía de todos los países, en España las Pymes (con o sin trabajadores a cargo) suman, con datos de mayo de 2018 del Gobierno, un total de 2.876.302 empresas, lo que representa el 99,8% del total del tejido empresarial español; las pymes se dividen en tres clases: microempresas (de 1 a 9 trabajadores y menos de 2 millones de volumen de negocio anual), pequeñas empresas (de 10 a 49 empleados y por debajo de 10Millones de volumen) y medianas empresas (de 50 a 250 trabajadores y menos de 50 Millones de volumen), las pymes dan empleo, con datos de mayo 2018, a 8,5 millones de trabajadores en nuestro país.

Una parte clave en la RSC (Responsabilidad Social Corporativa) son los programas de voluntariado, que «se desarrollen a través de entidades de voluntariado», como recoge la Ley del Voluntariado de 2015. Esta norma dice: «No serían actividades de voluntariado las aisladas o esporádicas, periódicas o no, prestadas al margen de entidades de voluntariado».

Un estudio reciente de la Fundación Seres, realizado en grandes compañías señalaba que el 85% de ellas afirmaba tener programas de voluntariado activos, dicho informe, afirmaba en cinco años, del 2012 al 2017, se ha pasado de una participación en el voluntariado del 3,5 al 8,3% de las plantillas. Ahora «el gran reto es que se incorporen a estos programas las pequeñas y medianas empresas, que están más capilarizadas y asentadas en su entorno local y pueden encontrar acciones de voluntariado muy cercanas y contribuir al desarrollo comunitario», asegura Mar Amate.

La ley exige que el voluntariado se desarrolle a través de una ONG, y además siempre es más conveniente dejarse asesorar por una ONG, que conozca bien la actividad de la empresa, recomienda Mar Amate, que añade «también hay que pensar qué vamos a hacer y por qué, además de contar con los trabajadores para conocer hasta dónde estarían dispuestos a participar”, está comprobado que el voluntariado de los empleados «mejora el clima laboral, disminuye la rotación externa, proporciona mayor compromiso con la marca, el trabajador se sentirá más satisfecho y, por tanto, mas productivo. Subirá la satisfacción global»

FUENTE: ADADE CENTRAL