¿Cómo puede la factura electrónica ayudar a las pymes en el proceso de digitalización?

La normativa referente a este tipo de facturas entró en vigor en abril de este año, bajo el estándar que se refiere a las operaciones realizadas entre las empresas y el Estado dentro de la Unión Europea. A partir  de ahí muchas empresas españolas han incrementado su uso.

Según un informe de SERES, la e-factura aumentó en España un 15% durante el 2018, gracias al uso de la factura electrónica, “las empresas españolas se ahorraron en 2018 algo más de 900 millones de euros en la gestión de las facturas recibidas y 511 millones de euros en la gestión de las facturas emitidas. También se ahorraron 662.145 horas en la tramitación de las facturas recibidas y 106.963 horas en las emitidas, además de reducir de manera significativa el impacto medioambiental derivado de la eliminación del uso de papel”.

La factura electrónica es de hecho una gran ventaja para aquellas pymes españolas que quieran digitalizarse, al promover la transformación digital de los pequeños negocios, permitiendo  que las pymes gasten menos tiempo en la gestión y manipulación de archivos, además de permitir al cliente, a la empresa y a la administración pública agilizar los procesos empresariales.

La implantación del SII (Suministro Inmediato de Información/ el IVA online) en el País Vasco y Navarra, en enero de 2018 ha impulsado el uso de la factura electrónica en las Comunidades, convirtiendo a la e-factura, para muchas empresas, en una gran aliada para cumplir con la obligación. Algo similar se prevé que ocurra en Canarias, tras la implantación de SII próximamente.

FUENTE: ADADE CENTRAL