- 31 de marzo de 2026
El impacto de la inteligencia artificial en el comercio electrónico y las obligaciones fiscales
La llegada de la inteligencia artificial (IA) al comercio electrónico ha generado un sinfín de debates, no solo sobre su impacto en la experiencia del consumidor, sino también sobre las implicaciones fiscales que estas nuevas tecnologías traen consigo. En particular, surge la cuestión de si los agentes de IA, los algoritmos que facilitan la compra de productos de manera autónoma, pueden ser considerados sujetos de obligaciones fiscales o si simplemente actúan como herramientas tecnológicas al servicio del consumidor.

La relación entre el consumidor, la IA y las obligaciones fiscales
Según José Mateo Ruescas, socio de Marín y Mateo Abogados, la respuesta desde el punto de vista jurídico y fiscal es clara: un agente de IA no tiene personalidad jurídica ni puede ser sujeto pasivo de obligaciones fiscales. Esto significa que, en la mayoría de los casos, la compra se sigue interpretando como una operación realizada por el cliente humano, incluso si utiliza un sistema automatizado para localizar el producto o ejecutar el pedido. En este sentido, el algoritmo actúa como un intermediario técnico o un mandatario automatizado, sin alterar la relación comercial entre comprador y vendedor.
La figura del “suministrador presunto” y la responsabilidad tributaria
Sin embargo, el debate se complica cuando la tecnología deja de limitarse a ejecutar órdenes y empieza a intervenir de forma activa en la transacción. Algunos expertos consideran que, en esos casos, ciertos sistemas autónomos podrían acercarse a la figura del “suministrador presunto”, un concepto establecido en la normativa europea del IVA que se aplica a las plataformas digitales. Esta figura obliga a los marketplaces y plataformas de intermediación a recaudar el impuesto en lugar de dejarlo en manos del vendedor, con el objetivo de garantizar un control fiscal adecuado, especialmente en las operaciones transfronterizas.
El criterio clave para determinar si un agente de IA podría asumir este rol es el grado de control que ejerza sobre la operación. Si la plataforma tecnológica gestiona el pago, establece las condiciones de la compra o negocia activamente a través del algoritmo, podría considerarse un suministrador presunto. En este escenario, la plataforma pasaría a ser responsable de calcular, repercutir e ingresar el IVA correspondiente, lo que tendría un impacto significativo en la cadena de la operación.
Implicaciones para los pequeños negocios y la identificación del comprador
Aunque este debate sigue siendo teórico y la normativa actual no contempla de manera explícita el comercio realizado por agentes de inteligencia artificial, su integración en el mercado podría tener efectos indirectos importantes para los pequeños negocios. Uno de los principales desafíos que enfrentan estos negocios es la identificación del comprador final. La interacción directa con un algoritmo puede dificultar la verificación de la identidad del cliente, lo que es fundamental para cumplir con las obligaciones fiscales y contables.
Adaptación de los sistemas de facturación y gestión ante la automatización
Por otro lado, la automatización de las transacciones también traerá consigo la necesidad de adaptar los sistemas de facturación y gestión de pedidos. Las plataformas de comercio y los programas de gestión deberán integrarse con los protocolos técnicos utilizados por los agentes de IA para garantizar que las operaciones y la emisión de facturas cumplan con la normativa tributaria.
Cambios en el comportamiento de los consumidores y el impacto competitivo
A medida que los consumidores se familiaricen con el uso de agentes de IA para realizar compras online, las dinámicas del mercado podrían cambiar. Los consumidores tendrían a su disposición herramientas que les permitirían comparar precios y condiciones de manera rápida y eficaz, lo que podría aumentar la presión competitiva sobre los comercios. Este cambio en el comportamiento de los consumidores afectaría tanto a la estructura de precios como a las estrategias de marketing de las tiendas online.
Conclusiones
En resumen, la introducción de agentes de IA en el comercio electrónico está planteando nuevos desafíos en cuanto a la tributación del IVA. Si bien el marco jurídico actual aún no cubre de manera detallada este tipo de operaciones, es probable que en el futuro se requieran ajustes normativos para regular adecuadamente las responsabilidades fiscales derivadas de la automatización de las transacciones. Los asesores fiscales deberán estar atentos a estos cambios para ofrecer a sus clientes las mejores soluciones en un entorno cada vez más digitalizado.